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ENCUESTA  |
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¿Considera que Orihuela es una ciudad sucia? |
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Número 291]
• [ del Viernes 14 de Octubre
al Jueves 20 de Octubre de 2005
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«EN EL MUNDO EDITORIAL FALTAN IDEAS PARA ATRAPAR AL LECTOR CON PROPUESTAS INTERESANTES» |
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José Vicente Quirante, elegido nuevo director del Instituto Cervantes de Nápoles, relata su trayectoria como editor literario y cuáles serán sus objetivos al frente de la institución cultural española |
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Es ante todo un lector y como tal realizó su pasión al fundar en Orihuela con un amigo y su mujer una editorial: Parténope, especializada en libros napolitanos. Ahora ha sido nombrado director del Instituto Cervantes en Nápoles y ha hecho posible su anhelo: conjugar sus sentimientos como lector apasionado, editor de libros de calidad frente a la tendencia en boga de publicar volúmenes banales y de difusor de la cultura en la ciudad que es su quimera. Tomamos café la víspera de su partida hacia la mítica Parténope arañando a la vorágine del traslado doméstico, laboral y vital un paréntesis para hablar de libros, cultura y vida. Detenido el tiempo en torno a una buena conversación las palabras fluyen a borbotones para atrapar en estas frases su modo de entender los libros. Cuando ustedes lean esta entrevista Quirante ya se encontrará en su idílica ciudad. A buen seguro que mientras viajaba a la otra orilla del Mediterráneo miró hacia abajo en busca de su Parténope, la sirena que intentó seducir a Ulises con sus cantos y que al no conseguirlo, muerta de pena, fue arrojada por las olas a la costa y allí enterrada para cimentar con su sepulcro a una gran ciudad: Nápoles. La sirena le inoculó el veneno de la literatura y se convirtió en su brújula...y de su brazo llega a la ciudad más española de toda Italia.
Por fin ha hecho realidad su sueño y se va a Nápoles Sí. no voy a negarlo.
Y además para hacer posible su otra pasión: difundir la literatura… Pues sí porque es un trabajo que mezcla muchas cosas que me interesan. Además de la ciudad que me fascina, fundé la editorial con el propósito de dar a conocer en España la literatura napolitana. Es cierto que difundir la cultura y literatura españolas me apasiona y no sólo en una zona con grandes vinculaciones con España como el sur de Italia. Es cierto, es un sueño que se ha hecho realidad en muchos aspectos.
¿Por qué Nápoles? ¿Qué le cautiva de esta ciudad? Es una cuestión casi física. Allí me siento muy a gusto, me gusta la ciudad. Tienes el mismo clima, las calles, el carácter de la gente, la luz…y que esos siglos de dominación española han dejado en Nápoles un poso común. Los napolitanos tienen un marchamo especial y esos siglos españoles le han dejado una impronta que la hace única. Me siento muy a gusto en Nápoles.
Y con Nápoles de transfondo le atrapó el misterio de los autores napolitanos contemporáneos… Nunca había pensado, pese a gustarme mucho la literatura, en fundar una editorial. Y la fundé porque me di cuenta en un momento determinado que había autores brillantes que no se conocían aquí y me parecía un filón que debía aprovechar. Pero partía de una literatura de mucha calidad, de autores que allí son clásicos y no era una veleidad ni se me fue la cabeza al publicarlos. En suma, clásicos que con su valía no habían sido traducidos y me surgió de este modo conjugar varias pasiones, la literatura, la ciudad, la edición que también me interesaba.
Nada mejor que llegar a esta ciudad y dirigir el Cervantes de la gran ciudad del sur italiano. Ahora tiene un papel inverso al que ha realizado hasta ahora. En vez de difundir autores italianos aquí le toca dar a conocer literatura y cultura española en Italia Completamente de acuerdo y con esa idea parto. Está muy bien la pasión por Nápoles y supone un punto a favor el conocimiento que tengo de la ciudad, la cultura y la literatura de allí pero ahora es la labor inversa. Llevar y difundir el español allí y la cultura de aquí.
Explique para los profanos qué es el Instituto Cervantes Agradezco la pregunta para aclarar en qué consiste porque la gente no sabe muy bien a qué se dedica y aunque tú lo sepas no se conoce cuál es la labor y creen que me voy a dar clases. El Cervantes es la institución que difunde la lengua y la cultura española en el extranjero. Son sus caminos: por un lado la labor académica y difundir la cultura en su sentido más amplio en las zonas geográficas que abarca cada uno de los institutos. El de Nápoles abarca todo el sur de Italia.
¿Tiene claro qué quiere aportarle al de Nápoles? Quiero mejorar la magnífica labor ya realizada por el Instituto Cervantes allí. Pero sobre todo sacarlo a la calle y romper el tono academicista y abrirlo a todo el mundo, que la gente lo conozca como difusor de cultura y no sólo para intelectuales, aprovecharlo y poder llegar más a la gente.
Usted es el fundador de Parténope, como fruto de la pasión por los libros. ¿Por qué creó una editorial? ¿Cuál va ser su futuro o se queda huérfana? En absoluto, sólo me ha dado alegrías y sin ella no habría llegado a donde ha llegado. No la abandono. No me lo planteo. Haré toda la labor que pueda desde allí pero el Cervantes me absorberá mucho esfuerzo. Hemos cambiado la sede social a Valencia y un par de personas me ayudarán desde Valencia a llevarla. Pero no paramos de seguir en nuestra línea.
Usted pertenece a esa estirpe de pequeños editores del estilo de Muchnik o Jacobo Siruela que publican lo que le apasiona como lector y que entienden la edición como una prolongación de su vida?. Larra decía que escribir en España es llorar ¿y editar? Somos una editorial de provincias pero no provinciana y lo que siempre me ha asustado es caer en hacer un proyecto localista, la difusión en la zona y punto. De eso nada. Siempre hemos querido alcanzar la máxima difusión posible desde aquí. En cuanto a si editar es llorar si pretendes vivir de la edición de este tipo como la que realizamos nosotros es llorar a lágrima tendida. Así de rotundo. La edición para nosotros es un lujo porque teníamos ya nuestro trabajo y hemos realizado nuestra pasión. Lo que ocurre es que siempre hemos buscado el reconocimiento del lector que está cansado de encontrar basura en las librerías y busca la obra que le merezca la pena y los hemos encontrado en diversos puntos de España. Para nosotros recibir cartas de esa gente o mails hace que todos los problemas de la edición queden compensados.
Pero es un trabajo apasionante y también absorbente. ¿Cómo se define como editor? Como alguien que busca publicar aquello que le gustaría leer y no encuentra. Y no sólo lo que le gusta leer como contenido sino también como continente, el libro como objeto. En Parténope nos hemos preocupado por traer novelas napolitanas de calidad pero además de tener claro que el texto es muy importante el objetivo también ha sido crear libros bellos como los de los editores que antes mencionabas o Pre-Textos o los libros de El Acantilado, una editorial que ha sido mi mayor ejemplo. Sus libros, sus criterios a la hora de hacer libros son el norte que he tenido. Siruela en sus principios y con un criterio de editar libros muy definidos o Muchnik, que es un grande del oficio que se recicla a sí mismo…Cuando empecé en esto no tenía ni idea de cómo funcionaba y me apunté a un máster de edición por Internet porque al vivir aquí no pude hacerlo presencial y menos mal que están las nuevas tecnologías. El otro día se lo leía a Siruela que ahora anda por el Ampurdán y ha creado una nueva editorial tras vender la suya. Decía que las nuevas tecnologías es lo único verdaderamente nuevo que ha surgido en los últimos treinta años. ¿Se puede imaginar alguien crear una editorial en un sitio como Orihuela, especializada en libros de autores suritalianos, napolitanos? Es impensable sin Internet…adquirir derechos, hablar con autores, buscar distribuidor en Madrid, impresores, hacer reseñas para Italia…todo lo he hecho usando Internet como herramienta de trabajo.
Tiradas cortas, calidad del producto en todo su proceso y descubrir nuevas vetas literarias Tiradas de mil a dos mil ejemplares y en torno a mil quinientos es la cifra usual de nuestras tiradas. Las pretensiones de Parténope han sido siempre que primara la calidad y el buen gusto y el cuidado del libro en sí. Fíjate hasta qué punto que los libros tienen colofón, y además tienen muchos guiños de calidad como que las guardas son de azul, el color napolitano por excelencia, el papel es una altísima calidad…procuramos hacer las cosas con gusto porque si eres pequeño y no apuestas por la calidad te puedes dar por muerto. La única posibilidad para la supervivencia de las editoriales pequeñas es la calidad. No hay más. Si eres pequeño y haces lo que ya existe o reduces costes mejor cierra. La pequeña editorial puede trabajar un libro de un modo que las grandes no pueden. Nuestro papel es de mejor calidad que el de Planeta. Pero yo hago mil quinientos ejemplares y lo hago por gusto, tenemos otra profesión y lo hacemos por amor a la literatura y a los libros bien hechos.
Edita a otros pero ¿escribe? Bueno…el sentimiento del pudor lo tengo muy desarrollado. Escribo mis cosas pero ahora estoy centrado en la traducción de un ensayo de Regis Debrais. El editor tiene que ser humilde y desaparecer. La obra de un editor es su catálogo. Un editor es quien es por los libros que edita. Nada es casual a estos niveles. Me paso tres meses para ver qué libro editamos con lo cual no es algo precipitado.
Porque en definitiva ¿editar es una carrera de fondo y crear una imagen para que la gente sepa que un libro es un cómplice y una aventura entusiasta? Es casi la definición más acertada. Es una definición que me encanta. Llevamos cinco títulos en tres años o realmente dos. Cinco libros en dos años es un ritmo adecuado para cómo hacemos nosotros los libros. Nuestro primer libro funcionó bien pero el segundo y el tercero no y somos conscientes de que tenemos libros para lectores minoritarios. Si haces algo por gusto y porque te merece la pena el esfuerzo es válido.
Libros como cómplices del lector más que lectores cómplices… Sí porque son libros los que edito en los que creo y busco provocar en los lectores la misma sensación que esos libros me han producido a mí. ¿Hay que poner sensatez en el mundo editorial porque parece que todo es publicable? Mira a lo mejor debería ser apocalíptico porque se editen miles de volúmenes y los índices de lectura son muy bajos…pero realmente creo que el lector español tienen una suerte inmensa porque tiene donde elegir. Ora cosa es que la gente no quiera leer pero el editor no puede obligar a nadie a leer. Eso de que leer es fundamental y el lector es el eje de campañas de lectura pues no sé hasta qué punto. Leer es una opción como cualquier otra. No sé si leer hace que la gente sea mejor y mira que te lo dice un editor. He conocido a gente muy leída y que son verdaderos canallas. Leer no es garantía de nada y partiendo de esto el lector español precisamente por esa oferta tan abrumadora tiene una ventaja: la de tener una oferta como pocos países. ¿De qué nos quejamos? ¿de saturación, de que los libros duran poco en las librerías?. El lector que quiere leer sabe dónde buscar, qué buscar y qué encuentra. El que creo que tiene un problema es el pequeño librero frente a las grandes superficies y no me explico su supervivencia porque los grandes libreros no tienen problemas y crecen. Hay mucho apocalíptico. Creo que el lector tiene que ir a todas las librerías, grandes o pequeñas y disfrutar en librerías de autor o en las grandes superficies. Hay que disfrutar de los libros y no ser tan elitistas. Si los libros duran dos semanas en las librerías: no hay problema: los buscas en Internet y te lo compras. Lo que sí creo que falta al lector es criterio.
Sí porque ahora casi todo lo que hay es novela seudo-histórica… Es una pesadez tremenda. Es un género que vende y hay una saturación enorme y lo tenemos que padecer mientras dure. Ahora dominan los best sellers de corte histórico y no todo es novela histórica porque algunos tienen más márketing que calidad real. En muchas ocasiones faltan ideas en el mundo editorial para ofrecer otras cosas y atrapar al lector con libros interesantes.
Se enfrenta a una nueva ciudad, nuevas experiencias, trabajo, pero no quiero cerrar esta conversación sin recordarle dos frases del código fundacional de su editorial. Dice usted que Parténope buscaba adecentar el mundo en la medida de sus posibilidades ¿Lo ha conseguido? Sería una pedantería por mi parte atribuirme una frase así. Esa frase tan bonita es de José Antonio Marina y de cómo perseguir la felicidad. Se puede adecentar el mundo frente al caos y al pesimismo, pero hay que hacer algo. Cada uno puede hacer algo. Yo lo hice en lo que me ha fascinado desde siempre que es el mundo del libro. Hay que poner cada uno su granito para que este mundo sea más vivible. Eso pretendíamos con Parténope.
Otra frase a la que usted se acoge es que no todo se arregla leyendo… Sí. Hay que dejarse de pedanterías tontas y academicismos ni cosas por el estilo. Leer es una afición más que compartimos unos cuantos que si me apuras creo que estamos en vías de extinción. No sé si soy pesimista o realista. Tengo niños pequeños y veo por donde andan: televisión a tope, Playstation…la lectura tiene un futuro difícil al menos como la conocemos porque seguro que se reciclará. Se va a leer pero la relación con el libro como objeto y conocer el mundo a través de los libros se acaba. Las nuevas generaciones tienen otras herramientas para conocer el mundo. Y nunca hay que sobrevalorar el hecho de leer o de haber leído mucho. Hay otras cosas en la vida. Me he criado entre gente que no ha leído y hay de todo como entre la gente que lee. Canallas que leen mucho, gente maravillosa que no ha leído nunca…A nosotros nos apasiona leer porque nuestro modo de adecentar el mundo es la literatura y para otros a lo mejor es el fútbol, el cine o pintar. Pero para los fundadores de Parténope era editar.
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JOAQUÍN A. ESTEBAN
Viernes 14 de octubre de 2005
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